Capitulo 34
-Hoy les dejo las letras de las canciones –dijo la profesora de musica depositando una carpetita fina color marrón claro sobre nuestro pupitre. Ya me había olvidado de HSM con tantos sucesos vividos. –Les pido que practiquen almenos una de las canciones para la semana que viene.
-Claro –contesté con una sonrisa. Mientras no surja ningun otro extraño suceso, y ninguno de los dos vuelva a caer en depresion, como en mi caso, todo sería posible.
-Yo no puedo creer que vayamos a hacer esta ridicules. –Gruñó Jacob, de enserio parecía enojado.
-Ahí, ¿lo hacias por mi verdad? –sonreí abrazandolo por la espalda, pero el me apartó. -¿Qué te pasa? –y no me miraba –Jacob, mirame –ordené, pero al ver que no respondía a mi, tomé su rostro y lo hice obedecer -¿Qué te pasa?
-Te vi –simplemente dijo. ¿Qué vio? –Te vi con Edward –terminó sumamente dolido.
-Jacob, no es la primera ves que lo haces –susurré, tratando de quitar de mi mente por segunda vez, que mi amigo estaba enamorado de mi.
-No es eso, es que ahora volvió y vas a pasar todo el tiempo con el ¿y que hay de mi? ¿Solo otra vez? –sus ojos estaban algo lagrimosos, haciendo que la pena se apoderara completamente de mi. ¿Por qué actuaba asi? ¿Por qué tenía que ser tan ridiculamente lindo?
-Sabes que por que haya venido Edward no te voy a dejar solo. Jacob sos mi amigo y a Edward lo tengo por las noches –me miró asustado y se alejó un poco de mi, supongo que en plan de broma. Fue tarde cuando me di cuenta de la idiotes que había dicho. –No, no me mal interpretes –supiró y se volvió a acercar, para poner su cabeza en mi pequeño hombro.
-¿De enserio no me vas a dejar?
-No, no voy a hacerlo –contesté mientras acariciaba su suave mejilla en todos los sentidos. Pasamos de esta manera las dos primeras horas. No presté atención a ninguna de ambas, musica y historia… ¡Completamente aburridas! Despues podría pedirle a mi padre que me lo explique, seguro que el incluso lo vivió. Trecientos sesenta y nueve años no se vivien en vano…
Ringgggg
Recreo.
Mis compañeros salieron disparados hacía los corredores para disfrutar los quince minutos de descanso, mientras que yo me quedé con Jacob en la misma posisión, como estatuas en la plaza grande.
Flor fue una de las que paso volando hacia los pasillos y no llegue a pararla para preguntarle que es lo que estaba haciendo con mi hermano. Puede que me encantara la parejita, que amara a ambos, pero de ahí a que esten juntos… Los celos eran mas fuertes que yo.
-¿Salimos? –habló mi amigo por primera vez, luego de las dos somniolientas horas. Cuando se separó de mi hombro, una horrible sensasión de cosquilleos y frio se apoderó de mi. Y bueno, el era demasiado calido por su naturaleza, y mi cuerpo ya se había acostumbrado a su dulce tacto… ¡Pero que estoy diciendo!
-No tengo ganas –suspirí y ahora fui yo la que me acurruqué en sus brazos.
No creo que hayan pasando mas de dos minutos que alguien ya entraba por la puerta del aula. ¿Tan rápido terminó el recreo? Cuando lo vi por completo entonces entendí de quien se trataba.
Como si no hubiera nadie mas en aquel aula, salté sobre Edward y lo abracé fuertemente.
-Hola bonita –susurró en mi oido una vez me hubo atajado de aquel tremendo salto. Aún suspendida en el aire le di un pequeño beso en los labios y lo abracé fuertemente. No me iba a perder la oportunidad de estar pegada a el ni un segundo, despues de tanto tiempo sin el.
-¿Cómo va todo con… con ella? –pregunté en tono misterioso y el empezó a reir.
-Excelente. Increiblemente puedo soportarlo, es una gran chica.
¿Qué estaba diciendo? ¿Qué Isabella Swam QUE? Yo no se como debe haber sido mi cara, pero la suyo cambio por completo a… ¿a susto?
-Soltame –ordené.
-Maqii… -rogó pero yo repetí casi en un grito:
-Soltame -¿y ahora se me venía a decir esto de la persona que mas odio por habernos separado durante días?
-Macarena, por favor. No juzgues si no la conoces. –mientras el hablaba, me fui a sentar sobre el banco en el que Jacob estaba sentando escuchando musica.
-No me hagas el jueguito del padre educador Edward. –se acercó y puso sus manos sobre mis piernas. ¿Demasiado juntitos para discutir no?
-¿Podes confiar en mi y bajar esos celos?
-¿Qué como vos haces con Jacob? –rematé. Estabamos en la misma situación. ¿Qué? ¿Ahora el amigo de Isabella y yo amiga de Jacob?¿Y si el empezaba a tener las confusiones que yo tenía con ambos? ¿Y si esas confuciones ya estaban sucediendo?
-No es la misma situación.
-Es exactamente lo mismo, y no trates de evadir esto. Me parece excelente que tengas amigas –no, en realidad no me lo parecía, pero tenía que dejarle algo de libertad al chico, yo no soy su dueña. -¿Pero justo ELLA?
-Primero… no es mi amiga. Y si lo fuera ¿qué?
-¿Me estas desafiando Cullen? -¿a mi? ¿Y a este que le pasaba?
-Si, no, disculpame, estoy diciendo tonterias. Maqii, confia en mi, solo eso –pidió y yo no me pude resistir. Con tanta dulzura acumulada, ¿cómo no iba a dejar pasar esto y realmente confiar en el?
-Si –susurré y me abrazé a el por la cintura.
Sentí varios besos en mi pelo y caricias en mi espalda, y cuando creí que me quedaba dormida, sono el timbre de vuelta.
-Suerte –le dije somniolienta mientras buscaba sus labios con los ojos cerrados y la cabeza alzada. Me beso como yo quería, pero no se fue. Lentamente abrí mis pesados parpados y lo miré, allí parado, obzervandome con una super tentadore sonrisa. -¿Qué?
-¿Vamos a casa? –invitó. Era muy tentadora la oferta pero… ¿Y Jacob?
-Bueno… -mire a Jake y tiré de unos de los cables de sus auriculares para que me escuche, igualmente sabía que el me oiría aunque tuviera la musica al maximo volumen. –Jake, me voy, me duermo amigo –el sonrió aunque ahí había una extraña mezcla de tristeza que yo iba a borrar. -¿Salimos a la tarde? –Edward se tensó entre mis brazos pero debía entender esto. Debía entender que tenía que llevar un equilibrio entre ambos, si no quería perderlos.
-¿Venis a la Push? –su sonrisa ahora era de completa felicidad. Y la que poco a poco se dibujaba en mis labios era practicamente igual.
-Claro… ¿A las cuatro? –el solo asintió.
Guardé mis carpetas y cartuchera no utilizadas en la mochila, saludé a Jake con un beso en la mejilla y me fui a esperar a Edward o mas bien a encontrarme con Edward quien ya tenía su mochila colgada en el hombro y estaba hablanco con Isabella.
-Hola –sonreí falsamente a la “chica metida”.
-Hola… ¿Macarena? –y ensima era super dulce. ¿O falsa?
-Si claro. ¿Vamos? –contesté mirando a Edward.
-¿Ya te vas Ed? -¿perdón como le dijo? ¿Ed? Asi solo le dicía yo.
-Si Bella, Maqii esta muy cansada, ya sabes -¿Qué sabía? ¿Qué tenía que saber esta?
-Qué dulce acompañar a tu hermana –fruncí mi ceño mirando a ambos.
-No, aca hubo malos entendidos, soy la novia –sonreí a Edward y el me sonrió a mi.
-Cómo sos Cullen… y –dijo trabada mirandonos a ambos de reojo, algo… ¿compunjida?
-Adoptados. ¿Vamos amor? –ya se que esto era de guarra pero esta tarada “Bella” se lo merecía. ¿O no se lo merecía?¿O eran mis asquerosos celos los que despues me iban a jugar en conrta como en tipica novela extranjera?
-Claro. Chau Bells –le dio un beso en la mejilla, tomó mi mano y nos encaminamos hacia la puerta principal. –Celosa –murmuró sonriente.
-Habló –como si el no lo fuera…
-Subite a mi espalda –ordenó agazapado cerca de donde empezaba la frondosa arboleda.
-¿Y el auto?
-Es para nuestros hermanos. ¿No era que te gustaba andar en mi espalda? –me dio gracia la forma en la que lo planteo. Es cierto… podemos decir que Edward es el mejor vehiculo que podría andar.
-Es cierto –trepé en su espalda con bastante pesadumbre y echó a correr.
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4 comentarios:
buenissssssinmoooooooo el cap!
pon otro capitulo prontoooooooooo
por favor subi capppp
esta espera me mataaa
prometiste subir ayerrrr
Holaaaa:)
amo tu nove,pero es la primera vez qe comento xD
espero qe subas cap pronto :D
un beso(L)
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