
Capitulo 19
-¿Te vas dale? –dije aún sin mirar quien traspasaba la puerta de mi habitación sin mi permiso.
-No, no me voy a ir –susurró mientras se sentaba enfrente mio –tenes que comer –ordenó, intentando que de alguna manera levante mi cabeza.
-No me molestes Emmet –gruñí. A decir verdad, el no se merecía mis malos tratos, aun así, no encontraba forma de tratarlo.
-O comes o te hago entrar la comida por un lugar no muy apropiado –contestó enojado. ¿Emmet enfurecido y amenazante? Mejor comía.
Levante la cabeza lentamente y libré a mis enroscadas rodillas de mis brazos candado.
Ahí estaba el, mi hermano payaso, mas serio que nunca.
-¿Por qué ya no reis, ni me haces una broma? –susurré dando la primera cucharada a la sopa que me había preparado mi madre, aún sentada en el huequito entre la pared y la mesita de luz, con Emmet mirandome dulcemente enfrente mio.
-Porque no puedo ser feliz si una de las partes mas impostantes de mi vida no lo esta. –musitó. Era imposible que quien hablaba fuera Emmet. Tan tranquilo y lleno de dolor, un espectro de lo que yo debía reflejar en este momento.
Apoyé la sopa en la mesa de luz y me tiré sobre mi hermano a abrazarlo. Sin duda, estaba haciendo susfrir con mi dolor a personas que no se lo merecían.
-¿Qué otra cosa te tiene mal? –pregunté sentandome en su regazo, aún abrazada a su cuello.
-Alice… Jasper… Rose… -susurró. Era claro que estaba mal por el doble triangulo amoroso al que se veía sometido. –No se cuidar a Alice y Rose por poco mas y me aulla.
-No es un licantropo –bromeé. ¿Yo, bromeando? ¿con un tema tan importante como ese? ¿en mi estado? Creo que habíamos echo un cambio de roles.
-A dios gracias –señaló con una triste sonrisa. –Amo a Alice, pero Jasper… el es mi hermano, no puedo hacerle esto, y el sabe cudiarla mejor que yo… y…
-Emmet –dije acariciando su mejilla –la forma de cuidarla la vas a ir aprendiendo con el tiempo como lo hizo Jasper. Emmet, ellos ya no se aman y Alice esta loca por vos, entedelo de una vez por todas. Entendelo.
-Pero…
-Pero nada, anda hasta donde esta ella, dale un beso apasionado y dile cuanto la amas.
-Estas descabellada, estan todos abajo –me contradijo mientras yo me levantaba y ponía mi mejor cara de cabreo.
-Ya –casi grité y el salió volando de mi cuarto. Quizas, alguien si sería feliz hoy.
Terminé de tomar la sopa mientras notaba como las fuerzas que había adquirido cerca de Emmet estaban flaqueando. Acabé mi almuerzo y me dirigí al baño. Me metí en la ducha y me di un baño largo y cálido. Ordenar mis ideas y pensar en mi futuro sería mas simple con el agua caliente deslizandose por mi cuerpo.
¿Qué iba a hacer ahora? Por el tiempo que estuve con Edward yo me había armado un futuro seguro junto a el, ambos vampiros y jovenes por siempre, amandonos como siempre, pero no…
Todo eso se había derrumbado en un fugaz segundo. Porque lo lastime y lo entiendo, pero lo amo y el no lo entiende.
Salí de la tina y me enrosqué el cuerpo con una toalla blanca que allí había.
Una especie de llanto o mas bien solloso se escucharon provenientes de la sala contigua a mi baño.
Ese era el cuarto de Edward. ¿Era el quien lloraba? ¿o al menos… sollozaba?
Aunque estaba prácticamente desnuda salí de baño y me metí en su habitación sin pedir permiso alguno.
El cuarto estaba en penumbras, a pesar de tener enormes ventanales por donde debería entrar el caracteristico sol otoñal. Vi que estaban tapadas por enormes mantas negras, porque esas no eran cortinas.
Prendí la luz que me provocó una encandilación por unos segundos y comenzé a buscar el punto de donde provenían los ya apagados sollosos.
Busqué en cada recobeco y esquina de la habitación, pero el no estaba allí, nadie había ellí. Entre a su enorme vestidor y fue ahí donde lo encontré.
La habitación tambien estaba a oscuras, pero podía ver con más claridad.
Estaba ahí, enterrado en una montaña de telas desgajadas, imitando mi posision fetal en la que me había encontrado anteriormente.
Corrí hasta el y me tiré en sus brazos, sin importar el rechazo que de seguro estaba por venir, ni la frialdad con la que de seguro me iba a tratar, ni que este practicamente desnuda.
Lo abrazé y lo acaricié con desesperación. El daño que me produjo verlo así, sollosando y llendo de dolor fue peor que el echo de que el me dejara. Nunca pense que cavería tanto sufrimiendo en mi.
Al principio solo siguio llorando sin lágrimas, pero luego me abrazó permitiendome sentar en su regaso.
No se cuanto tiempo pasamo asi, abrazados, entre esa montaña de ropa despedazada, llorando a mares.
La situación era ridicula y estúpida. En realidad estabamos llorando el uno por el otro y consolandonos el uno al otro.
-No puedo verte así –susurré entre sollosos separandome de su hombro, que había sido mi apoyo durante todo este tiempo, para mirar su rostro –no quiero que estes asi… ¿qué debo hacer para que seas feliz?
-Vos… vos sos felicidad para mi –balbuceó y mi corazón comenzó a dar brincos desesperados e infrenables.
-¿Y por qué me dejas? –musité entre la desesperación y el enojo. Entre la tristeza y la felicidad.
-No te dejo –masculló acariciando mi mejilla. –Solo quiero pensar y recapacitarme de lo sucedido. Entiendeme.
-Lo intento –dije inclinando mi cabeza hacia su mano para que el roze sea mas extenso –¿pero también para sufrir?
-Es parte de esto…
-No no es parte Edward, porque sabes que te amo y que sin vos no puedo vivir y no hace falta esto.
-Estas confundida –susurró.
-¿De que estoy confundida? Edward, nunca estuve mas segura de que te amo, de que no podría haber amor mas intenso del que siento por vos, de que apenas cabe mi familia en mi corazón porque vos lo ocupas a un cien por cieto, que dejaría todo por vos…
Fui acercandome lentamente a sus labios, sus ansiados labios, pero el retiró su rostro a un lado descaradamente…
-No me hagas esto… -susurró con el dolor desprendiendose de sus hermosos labios.
-Edward por favor –supliqué mientras sentía como me apretaba mas hacia el –no nos hagamos esto, te deseo –balbucié al borde del colapso y la desperación.
-¿Por qué te amo tanto? –farfulló y una extraña sonrisa se formó en mi rostro. Me amaba… ¿y porqué no estabamos juntos? –Porque no puedo digerirlo, se repiten las imágenes, tus pensamientos y los suyos conectados como si fueran uno solo, el beso… ese beso… no puedo –dijo apoyando su frente con la mia y mirando mis labios con una pisca del deseo con los que yo lo ansiaba.
-Olvidalo –supliqué –olvidalo todo, eso no significo nada para mi, tampoco tiene que suponer nada para vos, era solo actuación.
-No puedo –nego haciendo la mimica con la cabeza a la vez que hablaba y me hacía poner de pie –dejame pensarlo mas.
Lo miré a los ojos con dolor, furia y amor, pero sobretodas las cosas con furia.
-Voy a hacer hasta lo imposible para que vuelvas conmigo, voy a hacer lo imposible por recuperarte, lo juro –mascullé cuando ambos estuvimos parados, sin importarme si para el era ridicula, debía saber que mataría o me mataría por el.
Me acerqué a el y besé su torso desnudo con ternura y detenimiento, el me apretó mas contra su cuerpo y luego me dejo libre.






4 comentarios:
es triste pero dulce me gusto mucho un bso
PORKE EDQWARDES TAN CABZA DURA EH!!?
AMO TUS NOVES ENSERIO SON GENIALES
ame el cap te juro! porkese sufre tanto por amor? pore emmet:( tmb
bueno amo tus noves y esta es la mehor esta es mi preferida besotez
esta muy akam el capitulo
y t kedo super lindo el blooooog
me encanto (Y)
bueno cuidat muxioooo
byeeee
nita!!!
^^
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