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Mi Vida, Imposible


Capitulo 1

Mi vida.
Adejtivo perfecto: Imposible. Vivía en una casa, bueno, en medio de contantes mudanzas, con siete vampiros vegetarianos como padres y hermanos. “Vegetarianos”. No es que comán lechuguita ni nada por el estilo. No matan humanos, matan animales beben su sangre. Ya vemos dos cosas IMPOSIBLES. Vivir con vampiros y que eston no me coman. Y juro no estar internada en un psiquiatrico, esto es verdad, esto es mi vida.
Tengo quince años. Bueno, los cumplo en tres días. Y como dije antes estabamos en medio de otra mudanza mas. Mis padres y hermanos no podrían permanecer mucho tiempo en el mismo lugar dado que al ser vampiros se han quedado estancados en la edad de su conversión, y todos se darían cuenta que ellos no envejecen.
Ellos eran hermosos. Rosalie, mi hermana mayor, era rubia, perfecta, como todo vampiro tenía u cuerpo despampanante, una gracilidad única y una belleza inigualable. Su piel era suave y nivea asi como dura y fuerte. Sus ojos eran dorados como los de toda mi familia. Eran el único aquelarre con esta costumbre de ser… vegetarianos, por eso lo de los ojos, si no estos serían rojos, según me había contado Emmet. Emmet. Era mi hermano preferido. Daba impresión si lo mirabas de primera instancia. Era enorme. Tenía una mosculatura descomunal. Se podría decir que ese era su “don”, ser tan fuerte. Si… los vampiros tienen dones, como el de mi hermana Jasper.El podía controlar el estado de animo de las personas. Podía apaciguar a un conjunto de reveldes revolucionarios o alterar a una muchedumbre aletargada. El era muy buen hermano. Y si Emmet me subía el animo con sus bromas constantes, el me aconsejaba con las palabras adecuadas para que no sufriera. Aunque gran parte del tiempo no estaba conmigo, puesto que era humana y le costaba recisitirse. Pero hace un tiempo que estabamos mas unidos. Desde muy bebé que estaba con los Cullen, mi familia, y el decía que eso le ha ayudado. Otra hermana que tenía un don era Alice. Ella podía ver el futuro. Un futuro subjetivo. Dependía todo de las deciciones que toman las personas. Si estan cambian, también cambia el futuro. Ella era mi mejor hermana por decirlo asi. Era mi confidente. Me cubría en los encuentros con los chicos, no es que tuviera tantos, me ayudaba a arreglarme para ir a los cumpleaños de quince, y me ayudaba en la situación de mi vida que estaba viviendo que me daba mucho dolor. Y esa situación inclía a mi último hermano. Aunque no me gusta decirle hermano, ya que era mi amor platónico. Y digo platónico por no decir IMPOSIBLE. Era Edward. Hermoso hasta lo imposible. Con un suave pelo cobrizo alborotonado, unos hermosos y penetrantes ojos dorados. Un cuerpo delgado pero fuerte, que me brindaba protección siempre. Era un hermano perfecto, pero no un novio perfecto. Porque no lo eramos. Yo siempre fui y seré su hermanita. El tenía la capacidad de leer el pensamiento. A todos, menos a mi. Algo raro. Bueno, creo que no solo mi familia era rara, al fin y al cabo, yo también lo era.
Mis padres eran Carlisle y Esme. Buenos y comprensivos hasta lo imposible. Eran los padres perfectos. Me despertaban con una sonrisa y me acostaban con muchas mas. Me cuidaban al maximo posible, pero sin llegar a ser molestos. Mi padre era médico. Si, ya se que es raro que un vampiro sea médico… si, se que también es raro que un vampiro exista, pero aceptando eso, que sea médico… IMPOSIBLE. Bueno, el tema es que lo era, y estaba enamorado de su trabajo, puesto que estaba completamente inmunizado con el olor. Mi madre se dedicaba a las artesanías, contrucción y decoración. Ejercía muy poco. No es que tenga una empresa mi muchos menos. Pero siempre encuentra algún que otro lugar que remodelar. Ella era la replica exacta del amor y la paz.
Y yo… yo era, común. Una chica de pelo castaño claro, sin llegar a ser rubio. Ojos color marrón chocolate. De cuerpo era mas bien delgaducha, pero no quiere decir que sea debilucha. De muy chica gracias a Emmet me han gustado mucho los deportes y gracias a Alice amaba la danza, asi que era bastante fuerte. En la escuela siempre era popular en esos dos años que podía estar en la ciudad, puesto que mis hermanas me vestían y producían como una princesa para asistir a clases. No me molestaba, en realidad, me encanta. Haciamos desfilez con Alice y Rose para elegir la ropa. La pasaba excelente. Pero al cabo de dos años, perdía las amigas, perdía a algún chico que me gustaba, en fin, no me importaba. Siempre tendría a mi familia, que es lo mas importante para mi.
-¿Cómo esta la niña mas hermosa de la familia? –me preguntó Edward mientras pasaba su brazo por mi espalda y me arrimaba a us pecho.
Para entonces estabamos en el auto de Carlisle, con mi madre adelante junto a mi padre y yo con Edward en los asientos traseros. Los demas, viajaban en el descapotable rosa de Rosalie. Ellos estaban en pareja. Alice con Jasper y Rosalie con Emmet. Y yo quería estar en pareja. Algo… IMPOSIBLE.
-Bien–y solté un suspiro en un cabeza. Si supiera lo bien que lo estaba pasando acurrucada en su pecho -¿Y el vampiro mas sexy del planeta tierra?
-Uh, que no te escuche Emmet, porque se pondra celoso.
Y reimos. Su risa era tan musical. Su voz era aterciopelada, como un suave cantar de pajaros a despertar. Una sinfonía perfecta.
Me beso en el pelo. Ultimamente estaba muy cariñoso conmigo, y yo lo aprovechaba al máximo por ciento.
-Preparate para que cuand lleguemos, Alice y Rosalie te montén la mejor fiesta del planeta.
Un poco me atemorizaba lo que pudieran hacer esas dos. Eran realmente exageradas, pero a mi me encantaba.
-Si, me imagino, pero te tendre a vos para salvarme ¿no? –levanté el rostro y lo mire a los ojos. Y luego a los labios. Y devuelta a sus ojos. No podía delatarme de esta manera.
-Siempre voy a protegerte. –Me abrazó mas fuerte contra el que nuestros rostros estaban pegadospracticamente.
Parecía que estabamos en nuestra propia burbuja… o al menos eso es lo que yo sentía. Mire a mis padres y ellos estaban el misma. Sus ojos enamorados me daban alegría y celos. Me gustaría que a mi me miraran asi.
El vaije fue tranquilo. Entre abrazos. Besos en la nuca, en el pelo, en la frente y en mi naris que me hacía vibrar cada terminación nerviosa de mi cuerpo. Esperaba que no lo note. Y así viajamos de Finlandia a Estados Unidos. De Inari a Forks.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

uyyyy me encanto tu novela
edward se va a kedar con Bella???

me muerooo! por fis sube capituuulooo
estas en mis enlances, x siaca soy la dueña de twiliight_fics

cuidat muxio
y sigue escribiendooo

byeeeeeeeeeeeeee