Blog En Construcción


Capitulo 29

-Wow –grité cuando el auto comenzó a tomar velocidad y los arboles, a borrarse a mi alrededor. Era increible lo que la adrenalina producía en mi interior. Una serie de cosquilleos y exitantes emosiones que me querían llevar a mas.
En cuestion de poco minutos, ya estaba en La Push. Lo que en realidad debía tomarme unos veinte minutos, me había tomado cinco.
Aparqué en un estacionamiento cercano a la playa, bajé, coloqué la alarma del auto y me encaminé donde las luces, los alaridos y las risas me invitaban a ir.
-Pero miren quien llega aca –gritó Jacob acercandose a mi y tomando mi mano. No llegué a ruborizarme, pero sentí unos nervios en mi estomago ante tal aviso de mi llegada que había pegado mi amigo, frente a tantas personas. Eran practicamente desconocidos, quizas algunas caritas podía haber visto en la escuela, como la de aquella morocha el estilo Pocajonta, aun así, no conocía a practicamente nadie.
Parecían que habían formado una discoteca y una fogata a la vez, en la playa.
Del lado izquirdo, donde todos se encontraban, podías ver el fuego y todas las personas alrededor, sentados en intentos de banquitos de madera, lo que yo llamaría, gruesas ramas de un árbol. Al otro lado, una barra con bebida se abría paso junto a una gran equipo de musica, y enormes parlantes que todavía no estaban en funcionamiento.
Wow, impresionante –pensé.
Aún tomados de la mano, Jacob me llevo hacia el lado izquierdo y me presentó a cada uno de los integrantes de aquella fogata. Me sorprendió ver a Austin en esa ronda de chicos. Al verlo, claramente me tiré a abrazarlo. Lo extrañaba y ensima ya lo había dejo plantado con Flor antes… ¿Qué clase de amiga era?
-Ehi, me extrangula señorita –susurró en mi oido cuando yo no lo soltaba. Era increible la conexión que habíamos tenido con tan poco tiempo, pero tan poco de amistad, y lo que ya podía quererlo. Bueno… el estuvo en mi peor momento.
-Perdón –me separé un poco pero el me volvió a atraer, riendonos.
Terminé de saludar al resto de los participantes de aquella fogata y me busqué asiento en algún espacio libre. Cuando comenzé a buscar vi a todas las muchachas, sentadas sobre su respectivo chico, quienes ocupaban todas las pequeñas bancas. ¿Y ahora que hacía?
Me acerqué a Jacob, que estaba solo y aislado, sentado, mirandome y me senté en sus rodillas sin previo aviso, enroscando mis manos alrededor de su nuca. El me abrazó por la cintura, permitiendome, también, apoyar mi cabeza sobre su comodo pecho.
-Te quiero –susurró muy bajito, tanto que hasta pareció habermelo imaginado.
Sabía que si mi respuesta era un “yo también”, podría causar en su mente un montón de confusiones, pero que mas daba… ¿Eramos amigos verdad?, por lo que susurré:
-Yo también Jake, yo tambien –con un suspiro terminamos aquella corta pero tan significativa charla. ¿Me había enamorado de Jacob? Claro… ¿en menor grado que de Edward?
No, no me podía enomorar de mi mejor amigo, no, eso no pasó, no pasa y no pasará.
Las primeras horas de la noche pasaron así. Entre risas y gritos mientras me iba acomodando en este nuevo circulo de amigos, que era tan diferente a mi. Yo, super extrovertida y algo arrogante, y ellos, completamente simples y buenas personas, de la manera que me estoy o pretendo tornarme.
Alrededor de las 11 de la noche, poco a poco cada persona se fue llendo hacía la “mini pista de baile”.
-Vamos –vino Austin, tomó mi mano, y me separó del regaso de Jacob, de donde nunca me había movido hasta entonces. –¿Bailas? –me retó. Y era un reto… y yo era como Alice.
-¿Con quien te crees que hablas bonito? –susurré en su oido y luego comenzé a bailar la cancion que sonaba. Wow, que modernizados estos “indiecitos”.
“Abusadora, Abusadora, Abusadora,
Bendita Sea La Hora En Que Te Encontre
Abusadora, Abusadora, Abusadora,
Bendita Sea La Hora En Que Te Encontre”
Para ser mas provocativa que nunca, me di vuelta y comenzé a perrear como yo bien sabía. Austin no se quedo atrás… ¡Que movimientos tenía este chico!
Derrepente quedamos solo el y yo en el centro de la pista con todos alrededor mirandonos.
“Hace Calor…
En La Disco Subiendo El Vapor…”
Meneabamos hasta ya no poder y nos pegabamos hasta que ni un milimetro quedaba entre nosotros.
“Siento Una Energía…
Que Yo Ya No Puedo Operar…
Es Algo Que Me Controla…
Y Quiero Más, Más…
De Tu Seducción…
Amor, Amor…
No Te Detengas…”
En ese momento, otra pareja entro en la pista, sacandonos del medio, y por lo tanto, el protagonismo.
Eran Jacob y la chica Pocajontas.
Tenían buenos movimientos, puede ser… ¿Pero mejor que nosotros? Eso ya sería demasiado. Bueno, podríamos decir que Jake se veía muy sensual perreando, pero no mirandole el trasero a la chiquita esa… ¿Celos? Solo de amiga.
Austin me abrazó por la cintura y me acercó mas el para susurrarme al oido.
-Aplastemoslos.
Entramos a la pista nuevamente y comenzamos a hacer “sexy’s movimientos” al lado de la pareja “competidora”. No me conformaba nunca con empatar, claro que no. Para hacer todo mas seductor, me acerque a Austin, rodee su cuello con mis brazos y me fui acercando como si fuera a besarlo, sin dejar nunca de mover mi cadera.
Derrepente sentí como mi bailarin se caía y como una mirada penetrante me miraba con fervor.
-¿Me podes decir que te pasa? –le pregunté a Jake, bastante enojada, mientras ayudaba a levantar a Austin y todos los espectadores se dispersaban.
-Ibas a besarlo –inquirió acercandose con cara de cabreo.
-Era una simple tecnica de perreo, no seas estúpido –le contesté super enojada. No me di cuenta, pero nos habiamos inclinado tanto, que ahora lo tenía pegado a mi rostro.
-Fijate como me tratas.
-Controla tus impulsos y pensá.
-Ok, ahora yo soy el tonto y el estupido, ¿algo mas Macarena?
-No voy a empezar con la lista.
-Antes Edward… Ahora Austin… ¿Alguien mas? –miro al cielo dramatisando, mientras yo sentía como mi corazón se achicaba y se agrandaba en sobremanera. Pensar que iba a ver a mi novio mañana hacía que mi corazón se inchara de felicidad, pero escuchar a mi mejor amigo hablar tan despectivamente de mi novio provocaba que mi corazón se achicara de tristeza.
-No, nadie mas, pero tienes que controlar un poco tus celos ¿sabes amigo? No puedo ser toda tuya siempre –estaba completamente sacada y por poco me ponía a gritar en el medio de la playa. Debía serenarme, por lo que comenzé a inalar y exalar con fuerza.
-Perdón –sus ojos cambiaron de la rabia a la penuria en cuestion de segundos, como lo hicieron los mios.
Me arrojé sobre el, y lo abrazé, susurrando repetidos perdón en su oido. Sentía como sus manos recorrian mi espalda con desesperación como lo hacían las mias sobre la de el. Era increible lo que causaba sobre mi una pelea con este hombre, como lo que causaba sobre el.
Derrepente lo sentí tenso entre mis brazos.
-Ehi, Jake, ¿Qué pasa? –comenzé a mirar para todos lados, pero no veía mas que a todos los presentes agazapados mirando hacia un punto fijo en el bosque. Incluso Austin lo estaba. ¿Era lobo el también? Todas las condiciones daban a que su conversión había sido dada. No podía creerlo…
Intenté vislumbrar algo entre las sombras, pero me fui imposible, sin duda, no tenía ni un poco desarrollada la vista, al lado de estos perros.
Sin previo aviso, el muchacho que decía llamarse Sam, el mas grande de los que estaban en la fogata, se tiró sobre algo o alguien que apareció entre los arbustos del bosque.
Su cuerpo comenzó a temblar exageradamente, y a los pocos segundos, las ropas y el cuerpo del chico estallaron en mil padasos, abriendo paso a un descomunal lobo de pelaje negro.
Al parecer, lo que había debajo de Sam, era una joven, porque comenzó a chillar desesperada y a moverse dificultosamente.
Esos alaridos…
Esa tan finita pero angelical vos…
Comenzé a correr en dirección a la chiquita que estaba bajo el gran licantropo pero alguien me agarro por atrás y me alzó en el aire.
-Te quedas aca, es vampiro –espetó Jacob, mientras yo pataleaba.
-La conosco Jake, solateme por favor –chillaba.
-Maqii –gritó la vocesita, y entonces comprobé quien era en realidad.
Increiblemente logré soltarme, no sin ayuda de Jacob, quien debilitó sus brazos alrededor de mi cintura
-Jane –chillé y me acerqué hasta el lugar de la escena. El lobo me gruño, mostrandome sus grandes fauces, pero yo hice caso omiso a su ataque. –Soltala… Apartate –grité e increiblemente hací lo hizo.
Cuando apenas estuvo liberada, el cuerpito delgado de mi prima se levantó con la cara cargada de horror y me abrazó como intentando protegerse con mi cuerpo.
Ridiculo… una vampira experimentada y anciana, protegiendose con una humana –pensé.
-Es vampiro. –espetó Sam.
-Es licantropo –tembló Jane.
-Lo se –les grite a ambos, quien quedaron estupefactos ante mi reacción, como asi tambien lo hicieron el resto de los invitados.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

q hacia jane alli????
no le abra pasado nada a edward, no??



buenisimo el capitulo!!!

Un beso!

Anónimo dijo...

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
amo la noveee quiero capppp

Anónimo dijo...

holaaaa
ame el cap y amo tus noves lei el cap del flog tmb!!!
estaria bueno q cada vez q subas en el flog pongas el link del esta noveee!!
besotes
por fi subi cap hoyyyy