
Capitulo 24
Escuela otra vez. Ok, era rutina. Pero el echo de saber que en solo dos días me iría de travesía con Edward, en un viaje sin rumbo fijo, hacía que mi alteración y enfado escolar se esfumara por completo. ¿Cómo es que puede caber tanto amor en un corazón?
Eran las seis de la mañana y ya estaba despierta, raro en mi que siempre me levanto a las siete puesto que entraba a la escuela a las 8.
Pero mejor. Un poco de música, buenos vestidos, un poco de maquillaje y a arreglarse. Pero antes, el desayuno diario.
Baje aún con mi piyama de seda fuccia caracteristico de verano. En el living no había ni una persona, bueno, vampiro al menos. Tampoco en la cocina, bueno ella no estaba tan desolada, allí estaba mi desayuno.
Bebí el té que me habían preparado como comí las galletas rellenas con dulce de leche. Bueno, mejor paraba si no los vestidos se los tendría que regalar a la caridad.
Lavé el plato y las tasas. Aún seguía asustada. ¿Me habían dejado sola asi como asi? ¿Sin almenos despertarme?
Derrepente sentí el ruido de un fuerte portazo y la ruptura de varios cristales que traspasaban mi timpano. ¿Qué había pasado aca?
Fui hasta el living algo apresurada y enredandome los pies con las pantuflas de perritos que traía puesta.
-¿Qué paso? –le pregunté a Edward que tenía cara de colera. Una cara que muy pocas veces había visto, aún asi, no desconocida para mi.
-Me encontre a “tu Jacob” –contestó afinando la vos, imitandome con todas las letras.
-Baja el carro –grité, sabiendo que aunque haya subido las escaleras, estaba a mi escucha. Que incluso si yo susurrara me escucharía -¿Qué te dijo? –chillé subiendo las escaleras.
-Nada, solo vi al lobo, pero te juro, me da colera, lo detesto y no lo mato solo porque se que vos lo queres –contestó cuando abrí la puerta de su cuarto. Y valla que estaba enojado. Podía ver su rostro, podía ver sus ojos asesinos, su cuerpo vampirico liberar terror. Yo no diría que era miedo lo que sentía, pero lo que si sabía es que me quería ir de ahí.
-No mi amor, no tengas miedo –dijo Edward acercandose a mi, con la cara totalmente ablandada y con los ojos llenos de ternura. Me abrazó y me cobijó en su pecho mientras una lágrima recorría mi rostro. ¡Claro que quería a Jacob! –Lo sé, no le voy a hacer daño.
Un suspiro se escapó de mi pecho. ¿Por qué rayos todo tenía que ser tan complicado? ¿Por qué existían estas extrañas criaturas, enemigas, y yo estaba en el miedo como una simple humana?
Esa pregunta me la venía replanteando durante semanas…
Las primeras clases pasaron lentas y aburridas. ¿Qué mas aburrido que Hisotira y Derecho? Pero bueno, al menos me quedaba la chispa que me reanimaba. Saber que Edward estaba en el aula de enfrente y que apenas saldría podría ver su rostro otra ves…
-¿No me piensa contestar? –preguntó la profesora Malerva, la profesora de Derechos humanos.
-Perdón, ¿me podría responder la pregunta?-pedí mirandola a los ojos, pretendiendo de esa forma que no me saliera con una negativa, pero me equivoqué, pidió la respuesta a Jacob. Pude escuchar otra ves su vos. Esa vos de hombre pero de niño a la ves. Esa vos de mi mejor amigo. Esa vos que producía algo extraño en mi. La vos de un enamorado con el quien no tenía permitido hablar ni compartir ningún momento…
¿Qué hay de un escape? Pero luego di por echo que no puedo dejar de pensar en mi familia y en sus espectaculares dones.
Ok, nada de escapes furtivos.
Toco el timbre, si, mi salvación. Ensima, hora de comer. Hoy, miercoles y mañana jueves, eran los unicos días que teniamos doble turno. Aparte de esos, tenía todas mis tardes libres.
Guardé las carpetas en la mochila y también mi cartuchera. Me encaminé hacia la puerta y vi un espectáculo que nunca pensé que me encontraría.
Edward, mas guapo imposible, estaba coqueteando con una chica, una guarra peliroja, petisa y fea. Bueno, en verdad era bonita, delgada y era… ¿ella era Isabella? ¿La nueva de la que me había comentado Austin? Edward tocaba su espalda y marcaba una sonrisa en su rostro, conocida como… “conquista”. ¿Qué diablos le pasaba? Hasta donde yo estaba podía escuchar como la chiquita soltaba suspiros enamorados. ¿Por qué estaba usando sus habilidades para enamorarla? ¿Qué había de mi?
-Edward –susurré practicamente para mis adentros, a sabiendas de que el me escucharía.
Me miró.
Su mirada… No lo reconocí, no pude distinguir que le sucedia, tampoco porqué actuaba así. Solo vi que en sus ojos había deseo, muchisimo deseó pero no de mujer sino de sangre. Sus ojos estaban negros caoba. ¿Qué le pasaba?
Creo conocer esta reacción… Creo haberme informado sobre esta reacción.
Ver a un vampiro con sus instintos a flor de piel…
Los ojos negros como un pozo ciego…
El coqueteo y la intensa mirada clavada en la victima, ejerciendo todo el poder de su ojos…
Era signo… Era signo de que iba a matarla. Edward iba a matar a Isabella.
-Edward –chillé para sacarlo del tranze en el que se había metido.
Se separó de la chica con brusquedad y vino a mi lado.
Inesperadamente, beso mis labios de una manera desesperada a la vista de todo el alumnado para luego susurrar:
-Volveré pronto, lo haré por ti, vendré a buscarte, perdoname.
Yo estaba mas desorbitada que nunca. ¿De que me hablaba? ¿Me iba a dejar? Volvió a besarme y, con un dulce y doloroso “Te Amo”, se escabullo entre la gente.
Me quede parada de una pieza en la puerta del salón. No podía moverme, emitir sonido y apenas podía repirar. ¿Ed… Edward se fue?¿Edward me dejo?
Mi mente repetía esa frases una y otra ves, como si de un CD rayado se tratara.
Me sentía vacía…
Intenté salir corriendo cuando un hirviente y fuerte brazo me detuvo. No era necesario verlo para mi darme cuenta de quien se trataba, y mucho menos que era lo que quería.
-Jake por favor no –supliqué voltiandome para mirarlo. Las lagrimas brotaban de mis ojos como el agua brota insesante en una catarata.
Tiró de mi brazo y me abrazó a el. Me sentía una inutil y pequeña niñita en brazos de un enorme y hermoso hombre. ¿No era asi mas o menos?. Quizas yo no soy tan niña, ya que era de su misma edad, pero en teoría si lo soy…
Una gota, por no llamarla lágrima, cayó en mi pelo, humedeciendo mi cuerpo cabelludo. Alcé mi cabeza para mirarlo. Estaba llorando. Inconcientemente levanté una mano y limpié su mejilla. Me dolía tanto verlo asi…
-Siempre estaré para vos –susurró besando mi cabello. –Volverá…
Volverá… volverá… volverá… ¿es que se había ido acaso? ¿Volverá, si es que de enserio partió? ¿Por qué se fue? ¿Por qué me dejo?
-Ven –dijo tomando mi mano –vamos al comedor…
-No, Jake… -susurré deteniendolo –no puedo ir allí si el no está.
-Entonces… vamos, conosco un lugar perfecto. –tiró de mi brazo y me llevó a rumbo desconocido.
No me importaba cualquier decreto de tios vampiros que no me permitieran estar con el, si Jacob era mi unico refuerso y refugio, iba a ir con el.
Un vacío infinito se hacía paso en mi pecho.






2 comentarios:
no entendi el cap de hoyy!
ed se fue a alimentarse o se fue de irse a otro lugar..porke? no entendi!!!!= t ame porke subiste cap alfin ya estaba histerica jajaja besotes
me re gusta tu nove enserio...el cap de hoy fue re limdo...no agunato a ver leer otro...espero q no t tardes en subir ni en esta nove ni en la del flog
besotes gigantes
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