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Capitulo 6

-¿Chucho? –pregunté. ¿Qué es chucho?
-Tu amigo lobito ha venido a visitarte…
-¿Eh? –quisiera saber como sería mi cara en ese momento… ¿mi compañero de escuela colado en mi ventana? ¿Cómo se llamaba?
-Si ese chucho… ¿Qué quieres? –dijo Edward abriendo la ventana y dejando pasar al chico moreno.
-Hablar y explicarle todo a Macarena… veo que estan juntos –dijo levantando las cejas. Parecía… ¿angustiado?
-Si –sonreí –Vení, sentate –dije señalando mi cama, para qe se sentara a mi lado.
-Yo… yo –balbuceó Edward.
-Te vas –dijo el chico.
-Mira chucho vos no me vas a decir que es lo que tengo que hacer –estaban pegados mirandose con cara de ira.
Me puse como un perrito sobre mi cama y les dije:
-Es mi pieza… yo decido quien se va y quien se queda –los miré con odio, quizas mi cara les mostrara que me estaban molestando. –Y aca se quedan los dos.
-Mejor… mejor yo me voy –dijo Ed mirandome dulcemente –pero voy a estar muy cerca cuidandote.
-Esta bien –le sonreí y presioné mis labios con los suyos. Los necesitaba a cada segundo…
-Ten cuidado –miraba al chico lobo con ira.
-Sabré cuidarla incluso mejor que vos.
-Recorda que sos un lobo joven… no pierdas los estribos –decía mientras se iba dejando a el morocho pasmado.
-Y bien… -dijo sentandome como india en mi cama.
El se sentó a mi lado.
-Soy Jacob –dijo sonriendome. Bien. Empezamos bien, es lo primero que pretendía saber.
-Ya sabes mi nombre –y le sonreí. No se por qué mis sonrias fluian insesantes delante de el.
-Bueno, veo que sos humana, no sos vampiro… que bien –suspiró.
-¿Qué bien? –pregunté dudosa.
-Me gustaría ser tu amigo y si eres vampiro sería completamente imposible… ya sabes… enemigos por naturaleza.
-Aj –refunfuñé. Me parecía una idiotes esa enemistad siendo tan buenas ambas partes.
-Bueno quería explicarte… no quería que me tuvieras miedo. –dijo mirandome precavido.
-Jacob… vivo con vampiros desde que tengo meses… ¿crees que le tendría miedo a un lobito? –comenzé a reir y el me fulminó con la mirada.
-¿Te crees que somos menos fuertes que un vampiro? Dudalo –me dijo sarcasticamente. No quería empezar peliando asi que me reí y el me acompañó.
Era muy divertido hablar con el. Estuvimo hasta las cuatro de la mañana hablando. Me contó sobre su vida en La Push. Como fue su conversión, me dio mucha lastima cuando me contó que estuvo encerrado por dos o tres semanas en su cuarto sintiendose un mounstro por casi matar a su padre en la perima transformación.También me contó sobre la muerte de su madre. Me pareció que para tener dieciseis años era muy maduro.
Me conto montones de chistes que me descontillaba de la risa. Me la pasé excelente.
Prometió sentarse conmigo el lunes en la escuela y que no iba a agarrarselas con mi novio… guau mi novio… nunca mas… o que eso iba a intentar.
Se fue y al segundo Edward estaba sentado en mi cama mientras yo cerraba la ventana.
-Veo que te la pasaste bien ¿verdad? –tenía el seño fruncido. Era muy divertido verlo celoso. Lo deje pasar.
Me di media vuelta y sonreí picaramente probocando en el la misma sonrisa. Me acerqué muy despacio y el se fue recostando en la cama bien cerca del respaldo. Me subi en la cama poniendo una pierna a cada lado de su cuerpo y gatié hasta poder rozar mis labios con los suyos. El extasis que me producía probar ese esquisito sabor era incomparable a cualquier cosa. De un simple roze pasamos a un beso apasionado. Sus labios estaban pegados a los mios, su brazos estaban enroscados en mi espalda como mis dedos en su cabello. Su pecho estaba pegado al mio, todo su cuerpo estaba pegado al mio. Lentamente fue rodando para quedar sobre mi, sin que yo soportara el mas minimo peso que ejercía su cuerpo. Aunque me hubiese gustado sentirlo…
Mi panos bajaron hasta su espalda e inconsientemente, o tal vez no tanto, fueron levantando su camisa a cuadros tan bonita. ¿Estaba segura de lo que hacía? No importaba… Cuando se la había levantado hasta medio torso susurró:
-No, no, no –parecía que me estuviera enseñando –soy vampiro ¿recuerdas?
-¿Y? –dije entre beso y beso.
-No quiero lastimarte y admito que me esta costando controlarme –sonrió y me siguió besando. –no sabes cuanto he esperado esto… -suspiró de felicidad, recostandose a un lado mio, pero eso no impedía que me siguiera besando.
-¿Y lo que yo he esperado? ¿De enserio no habías notado mi cara de tonta al verte? De enserio no viste que era una inutil cuando estabas cerca mio? ¿Qué me salía una sonrisa cada vez que te veía? ¿Qué quería abrazarte a cada segundo porque no resistía estar separada de vos?
-¿De enserio no te habías dado cuenta de lo que yo te amaba? –comenzó el con mas preguntas -¿de enserio no notaste que me quedaba embobado mirandote a cada segundo? ¿Por qué crees que dormía con vos cada noche? ¿Por qué crees que te respondía cada abrazo e incluso te daba mas? Creo que nunca te vi como una hermana desde que te convertiste en la belleza que sos hoy en día.
-Yo tampoco te veía como un hermano. ¿Por qué crees que tenía esas largas charlas “de chicos” con Alice que ella te hacía irte de la casa para que no escucharas y se guardaba sus pensamientos? Me extraña que nunca hayas infrigido la ley Alice…
-Nunca se me paso por la cabeza violar sus intimidades. Y si estaban hablando de chicos… mejor no estar en ese momento. Sufría muchisimo cuando ibas a los quinces sola o cuando salías con tus amigos, o mismo aquellas tres veces que saliste con ese Matti… -lo dijo con desprecio y yo sonreí ante sus celos.
-Ahí –suspiré –que tontos fuimos. –y amoldé mi cabeza en su pecho.
-Per estamos juntos y nos amamos. Bueno, yo… Te Amo –me tomó muy desprevenida que me diga que me amaba. Yo también lo amaba… y con todo mi corazón, pero fue muy fuerte oirlo salir de sus labios y dirigido a mi.
-Yo… yo –tartamudié en mi estado de shock.
-Ya se que también me amas –sonreimos a la vez. Acarició mi rostro y nos fundimos en un ultimo beso. Despues de eso, me dormi en sus brazos.

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